Santa drusa
SIT ZAHAR O SIT EM SLAIMEN
La
princesa Zahar Abou El Lamah
La princesa Zahar Abou El Lamah, quien a la postre se convirtió en la venerada
Sit Zahar, también conocida como Sit Em Slaimen, una dama, quien por ser
una doncella santa, pura e inmaculada se convirtió en la santa de Salima.
Pero quien fue Sit Zahar, una dama ejemplar, llena de milagros personales y
espirituales, muy adorada por los lugareños, que tuvo que huir de su castillo
en Salima para poder salvar la vida, ya que sus hermanos le habían decretado su
muerte, al rechazar ella su conversión al cristianismo.
Sit Zahar, no es más que la
princesa Zahar Abou El Lamah, nacida
en la villa de Salima, poblado situado en los Altos del Matn en plena
cordillera del Monte Líbano, y formaba parte del ya desaparecido estado
autónomo del Emirato del Monte Líbano (que dio origen al Líbano actual), proveniente
de una noble familia de príncipes asentados en varios pueblos de la región de
El Maten, con su centro de poder en el pueblo de Salima, que llegó a ser la
capital de su pequeño emirato en todo el Maten, tanto norte como sur, desde el
siglo XVII hasta el siglo XIX.
Esta venerada dama, hoy la Santa de Salima,
falleció el 15 de agosto de 1854,
inmediatamente después de repartir sus tierras heredadas de su familia en
Salima, a las dos familias drusas de la villa, los El Masri y los Said.
Pero quien es esta
digna y venerada doncella que hizo conmover no solo a las familias druzas de ese
pueblo, sino a todos los drusos y cristianos de la comarca. era hija de la
estirpe de príncipes de los Abou El Lamah, que siendo una de las
primeras familias que aceptaron el llamado a la Doctrina del Unitarismo o del
Tawhid, con el tiempo, y solo por asuntos políticos, más que religiosos, se
cristianizaron a partir del año 1756, ya que eran el ala militar de los
gobernantes príncipes Shehab, Emires
del Gran Monte Líbano (el estado nacional), por ello, los Abou El Lamah comienzan
a perder poder en la región drusa de El Maten, gracias a las deserciones a la
cristiandad, siguiendo los pasos de los príncipes Shehab, lo que logran el
enfurecimiento de los drusos de la comarca a mediados del siglo XIX, en
especial en Salima y sus alrededores.
Durante esta etapa, los príncipes Abou El Lamah
trasladaron su centro de poder una vez convertidos al cristianismo, ya que los
drusos comienzan a rechazarlos y gracias a sus presiones, estos comienzan a
emigrar y refugiarse entre los cristianos en Bikfaiyah, otrora una ciudad mixta druso cristiana y para entonces
de mayoría cristiana maronita.
Los últimos Abou El Lamah drusos estaban aun en Salima, pero igualmente éstos
abrazaron el cristianismo, al igual que el resto de sus parientes, cerca del
año de 1832, con excepción de una
hermana de ellos, la valerosa princesa, Zahar Abou El Lamah, quien
rechaza la conversión y se queda en el castillo de Salima, como única dueña y
señora.
La Princesa Zahar, avergonzada por la
conversión de sus hermanos y demás parientes, se opuso a las políticas del Emir
Bashir II Shehab (ya cristiano para la época) y permaneció fiel a sus
principios, fiel a la fe del Tawhid, abrazando con mayor profundidad sus
principios hasta convertirse en una iniciada de la Fe, purificada en cuerpo y
alma, alcanzando el sitial de Sacerdotisa o Shaija.
Sus hermanos dejan Salima y se trasladan a Bikfaiyah
(al norte de Salima), donde estaban gran parte de sus parientes, sobre todo por
temor a represalias de sus antiguos correligionarios drusos, de esta forma, la Princesa
Zahar se queda sola en el castillo familiar en la villa de Salima
(Castillo de los Abou El Lamah).
Desde Bikfaiyah sus hermanos comenzaron
las presiones y amenazas para que ella también se convirtiera, pero al no
lograr sus propósitos, envían a sus soldados para capturarla y si es posible
con el costo de su vida.
La Princesa Zahar, a pesar de los planes de sus
hermanos, se mantuvo en su religión y en su honor, logrando al poco tiempo el
respeto y la admiración de los drusos de su comarca, en especial de la familia
El Masri y de la familia Said, incluso de los vecinos como los Hilal, los
Aawar, Boul Hosn, Makarem, entre otros, a tal punto que por ser una inmaculada la
comenzaron a venerar como a una dama consagrada y santa.
Salima, Líbano: Castillo de los emires Abou El Lamah,
mejor conocido como Castillo de Salima.
LA PRINCESA ZAHAR SALVA MILAGROSAMENTE SU VIDA.
Como ya se señaló, los hermanos de la princesa Zahar
abou El Lamah, se trasladaron a Bikfaiyah, donde estaban gran parte
de sus parientes buscando la seguridad, y sobre todo por temor a represalias de
sus antiguos correligionarios drusos, la Princesa Zahar quien no aceptó
la conversión se queda en el castillo familiar en la villa de Salima,
Bikfaiyah, pueblo al otro lado
(norte) del valle del río Salima o Beirut, (*el río Salima al unirse con
el río Arsoun forman el Río Beirut que desemboca en el Mar Mediterráneo a nivel
de la ciudad del mismo nombre).
Desde Bikfaiyah sus hermanos comenzaron
las presiones y amenazas para que ella también se convirtiera, pero al no
lograr sus propósitos, envían a sus soldados para capturarla y si es posible
con el costo de su vida, o sea hasta tal punto que la persiguieron para tratar
de matarla.
De esta manera la Princesa Zahar
advertida de esta maniobra, comienza su angustia como lo era el de escapar de
los soldados de sus propios hermanos y salvar su vida, abandonando el palacio y
sale de Salima hacia el sur para ocultarse en los bosques cercanos, los
soldados al encontrar el lugar vacío inician el rastreo de sus pasos,
obligándola a adentrarse en un estrecho valle entre Salima y Arsoun,
cuyo fondo pedregoso y escabroso era recorrido por las nacientes del Río
Arsoun, y tras casi ser alcanzada por estos, ella milagrosamente, encuentra
a un rebaño de ovejas que estaban pastoreando en un claro y se oculta entre
ellas.
Los soldados notaron a la Princesa esconderse en el
rebaño y la rodean, pero increíblemente no logran capturarla, por más que
movieron a estas ovejas. Estos soldados,
cansados de moverlas y buscar entre ellas, abandonan la busqueda, lo que es
aprovechado por la Princesa
para huir del lugar más hacia el sur, hacia Arsoun.
Pero en su camino hacia el pueblo de Arsoun,
de población mixta druso, ortodoxo y maronita, tuvo que ascender por la ladera
sur del estrecho valle y por esto, avistada por sus perseguidores, quienes se
encontraban en la ladera norte del pequeño valle, estos reinician la marcha
tras ella, al poco tiempo, casi alcanzan sus pasos pero la noble doncella logra
ganar las alturas de la vertiente montañosa entre Arsoun y Ras El
Maten, y descubre una pequeña cueva donde penetra para ocultarse.
Increíblemente, más bien milagrosamente, la entrada de esta caverna natural es
cubierta por unas lianas llenas de hojas que ocultan la cueva. Los soldados
cansados de revisar las paredes y laderas de ese lugar montañoso y de hurgar
entre las lianas, no consiguen dar con la entrada por lo que abandonan y se
retiran del lugar, regresando a Salima.
Salima, Líbano: mapa donde se ubica la villa de Salima.
La Princesa Zahar pasa la noche en esa
cueva, y al día siguiente, al no ver a sus perseguidores sale de la caverna y
da unas vueltas a su alrededor, al no encontrarlos, regresa a Salima.
Hoy día se conoce a esta caverna, ubicada cerca
de Ras El Maten es conocido como la
Cueva de Sit Em Slaimen.
La Princesa Zahar, al llegar a la villa,
observa que el castillo estaba ocupado por los soldados, por lo que busca
refugio entre las familias druzas cercanas al castillo, estas familias son
miembros de la Casa El Masri, quienes la cobijan y la protegen en sus seguidores
en sus propios hogares.
Al pasar unos días, al notar que los soldados
instalados en el castillo cesaron su búsqueda, los El Masri la instalan en una
vivienda abandonada del sector conocido como Harat El Fauka (Sector de los Altos), e igualmente la protegen.
Antes, reparan la precaria vivienda, la amueblan sencillamente y así la
princesa pudo instalarse en el lugar. Esta casa estaba a escasos metros de Harat El Nur, donde se encontraba el
Castillo, ya que su nuevo hogar colindaba con ese sector, que se encontraba más
abajo, en la villa.
Días después, los soldados se percatan de la
presencia de la Princesa
en la Villa y
tras recibir órdenes de sus superiores, avanzan hacia la casa donde se
escondía, que por ser una precaria vivienda, poca o ninguna defensa tenía, sólo
las puertas, ventanas y techo fueron reparadas por los El Masri, para poder ser
habitada por esta noble doncella.
Allí ella se apertrecha, y los soldados de los
emires, por más que intentaron derribar su puerta o de forzar sus ventanas, no
logran penetrar a su interior.
Estos soldados se sorprenden de este hecho,
quedaron maravillados, no podían explicarse lo sucedido, de cómo una precaria
casa, con puerta y ventanas de madera pudo resistir sus embates, para ellos
esto era un milagro, Dios no quería que la tocaran, y sumados a los otros
sucesos milagrosos acaecidos durante su persecución desde Salima hasta más allá
de Arsoun, si se quiere son hechos extraordinarios, abandonan el lugar y se
resguardan en el Castillo (Saraya), días después salen de Salima hacia
Bikfaiyah, para nunca jamás regresar a ella.
La Princesa con los días abandona su milagroso
refugio y regresa al palacio (Saraya), pero otro hecho repugnante viene de sus
hermanos, una vez más, estos disponen del palacio y lo venden, obligando a la
Prinesa Zahar a abandonar su hogar, y no tuvo más remedio que volver a
aquella casaen Harat El Fauka que le sirvió de refugio y abrigo.
Salima, Líbano: Casa que le sirvió de refugio y vivienda en la villa.
DE PRINCESA A SANTA DE SALIMA.
Con el tiempo, la Princesa se dedica al
rezo y la meditación buscando siempre en lo profundo de su fe, con el tiempo se
convierte en una verdadera sacerdotisa, ayudando a quienes pedían de su
auxilio, orientación y favores, muchos de ellos buscaban respuestas, otros
buscaban orientación y los más creyentes buscaban milagros, y no sólo los que
venían en busca de sus concejos eran de la familia El Masri, sino también de la
familia Said y de otras familias druzas de villas y pueblos cercanos como
Qarneyil, Bzibdine, Arsoun, Ras El Maten,
por lo que la gente de la región comenzaron a llamarla cariñosamente con
el nombre respetuoso de Sit Zahar.
Con los años, muchas de estos auxilios y
orientaciones de fe, se convirtieron en verdaderos milagros, muchos de ellos
morales, otros espirituales, por lo que a la Princesa Sit Zahar, se le
comenzó a llamar con el respetuoso y excelentísimo nombre de Sit Em Slaimen*,
como respeto y consideración, Este honorable nombre, Sit Em Slaimen
(Madre de Slaimen) es debido a un título de respeto en honor a ella como madre
de una lumbrera o divinidad espiritual drusa.
A Sit Zahar o Sit Em Slaimen se le considera
una mujer de principios, de honor, cuya santidad fue creciendo entre sus
vecinos y creyentes hasta el final de sus días.
A pesar de que ella era un ser religioso, que
nada le importaba lo material, tenía a su haber, además de la casa donde se
refugiaba, abundantes tierras en la Villa de Salima y alrededor de ella, de su
propia herencia provenientes de las tierras de su familia los Abou El Lamah,
que finalmente la dejaron en paz, a pesar de que anteriormente sus hermanos la
despojaron de su Castillo (Saraya) y de las tierras vecinas en Harat
El Nur (ubicadas arriba de la fortaleza).
Su hogar ahora ya no sería el Castillo, sino la
casa que los El Masri le había entregado, ubicado en el sector conocido como Harat El Fauka (Sector de los Altos), a
escasos metros de Harat El Nur, donde se encontraba el Castillo, ya que su nuevo
hogar colindaba con ese sector, que se encontraba más abajo, en la villa, allí
ella se refugió de los soldados de sus hermanos, y a pesar que era una casa, no
pudieron entrar en ella, y allí finalmente permaneció por siempre,
convirtiéndose en un calido hogar y en un pequeño centro de peregrinación,
Sus hermanos, con el tiempo, disponen del
palacio supuestamente por problemas económicos y lo venden hacia el año de 1840 a los cristianos Capuchinos,
junto a las tierras de Harat El Nur, Los frailes Capuchinos se instalan
en ese Palacio y luego comenzaron a construir en esas tierras cercanas un
convento, una iglesia y una escuela, con la intención de apoyar y fortalecer a
la población cristiana en la villa y en la región de mayoría druza.
Durante la Guerra civil druso-cristiana de 1840 y 1860, el
Convento de los Capuchinos fue incendiado, pero por iniciativa europea se
obligó a los drusos su reconstrucción y así se hizo, y hasta la fecha, tanto el
Convento, como la Escuela
y su iglesia persisten en poder de los frailes Capuchinos.
En el año 1882, los Frailes Capuchinos, finalmente los capuchinos, sin abandonar
sus otras propiedades, debido a problemas económicos
venden el Castillo al acaudalado Antón El Asmar de Bikfaiyah. Éste a su
vez, a principios del siglo XX, vende la propiedad al Sr. Nagib El Asmar,
y este a sus herederos hasta que estalla la Guerra Civil Libanesa
en el año 1976, abandonando la fortaleza, que sufre los desmanes de los
continuos saqueos. A finales de la
Guerra en 1990, El Ministro Walid Jumblatt adquiere la
propiedad para el gobierno, para su posterior reconstrucción y conversión en
Museo, como un patrimonio nacional.
SU HERENCIA A
LOS DRUZOS DE SALIMA.
Años después, en 1854, Sit Zahar ya
mayor y sintiéndose enferma, además de ser una mujer pura de cuerpo y alma,
estando preparada para los últimos deseos de Dios, deja testamento donde pidió
que al fallecer no ser sepultada en el panteón en el cual yacen sepultados sus
parientes y hermanos.
Cuando se acercaba los días de su muerte, Agosto de 1854, llama a una asamblea
local a los representantes de la familia El Masri y Said, ya que
quería repartir sus propiedades conformada por extensas hectáreas de tierras en
Salima y sus alrededores, con excepción del Saraya o el Palacio, que ya había
sido vendida por sus hermanos.
Una vez reunidas ambas familias (sus líderes y
jefes de clanes o casas), les expresa sus deseos de compartir su herencia con
ellos, ya que no deseaba dejarlos en manos de sus parientes, ya avanzada la
tarde de ese día, aceptada la propuesta por ambas familias, entrega a la familia
Said las tierras que quedaban hacia el norte (abajo) y al este del poblado,
tomando como referencia la ubicación del Palacio, mientras que a la familia
El Masri les entrega las tierras que quedaban hacia el oeste y hacia el sur
(Hacia arriba lo que correspondía el Harat el Fauka y Duhur Salima), respetando
las casas y tierras de los cristianos, incluso el convento e iglesia de los
capuchinos ya construidos para la época, gracias a la transacción echa por sus
hermanos.
Ese día ya de noche, se retira a sus aposentos,
donde comenzó a meditar y analizar la situación creada por ella, al repartir
dichas tierras a ambas familias apreció que había entregado más tierras a los El
Masrí que a los Said, como ella quería quedar bien con su conciencia
y honorabilidad, y a su vez evitar futuros enfrentamientos, ya que
históricamente ambas familias eran enemigas por un hecho de sangre ocurrido en
el Siglo XVII, incluso políticamente estaban divididos entre los partidos
drusos Youmblatis los primeros y Yasbakis los segundos, vuelve reunir a ambas
familias a los días (las crónicas dicen que fue al día siguiente) donde una vez
estando todos presentes, expresó su preocupación y aportó sus nuevas ideas, en
la que dividía más equitativamente sus tierras entre ambos.
La familia El Masri no se rehusó a su
petición y aceptaron en volver dividir dichas tierras. Sit Zahar expresó
que las tierras del Duhur Salima
(Altos de Salima) que quedan en la parte alta, al sur del pueblo, eran muy
extensas y quería dividirlas en dos grandes extensiones, las del este para los Said (hacia Qarneyil) y las del oeste
para los El Masri (hacia el Blat
Salima), y así fue acordado y aceptado. Una vez logrado este acuerdo, ella se
retiró a sus aposentos.
La Princesa Zahar o Sit Zahar
como era conocida, estando en sus aposentos, fallece a los pocos días,
exactamente el 15 del mismo mes de Agosto de 1854, lo que hizo conmover no solo
a ambas familias sino a todos los drusos y cristianos de la comarca.
Ambas familias, una vez más, se reúnen para
rendir un tributo póstumo a Sit Zahar, (Sit Em Slaimen), para luego ser sepultada en un
recinto construido para albergar sus restos cerca del Ain el Kamar (Manantial de la Luna), ubicado a pocos metros al oeste del
castillo, en la parte central del pueblo conocido como Harat el Nosani (las tierras del medio) de Salima, y no en el
panteón familiar de los Abou El Lamah, tal y como fue su deseo, este recinto
quedaba a un lado del antiguo cementerio de los Abou El Lamah.
Con el tiempo en ese recinto creció de entre
sus entrañas un gran roble (Balut), único en el paisaje montañoso de Salima,
lleno de cedros de Esnaubar, Higos, Manzanas y arbustos frutales como moras y
cerezas, y con el tiempo se convierte en un mausoleo para recibir los restos de
los El Masri y Said.
Salima, Líbano: El santuario viejo del Cementerio o mausoleo de la santa Sit Zahar, cubierto por las ramas del gran roble que nació en sus cimientos.
Hoy día, aún existe dicho mausoleo o panteón,
aun utilizada por ambas familias, en la misma existe un monumento de piedra y
encima de ella una gran lámpara de cristales y porcelana en honor de Sit
Zahar o Sit Em Slaimen como más se conoce, siendo venerada hasta
nuestros días no solo por dichas familias de Salima, sino por otras familias
drusas de pueblos vecinos, donde llegan, unos caminando descalzos, otros en
vehículo, otros de rodilla a pedir y pagar promesas, prender velas y dejar sus
ofrendas, siendo una Santa, una virgen caritativa y milagrosa.
Salima, Líbano: El mismo árbol de roble cubriendo al nuevo santuario mausoleo de Sit Zahar que nació en sus cimientos.
La casa que sirvió de refugio a Sit Zahar,
fue refaccionada después de su muerte, ampliándose al construirle un segundo
piso que sirve hoy de Templo Druso
(Maylis), en la parte de abajo es sede del consejo familiar de la Casa El Masri
así como de la Banda Marcial de Salima
coordinada por esta misma familia, famosa en la región del Monte Líbano,
incluso hasta nuestros días.
Salima, Líbano: La casa donde vivió la santa de Salima, Sit Zahar.
Salima, Líbano: La casa de Sit Zahar, hoy convertida en Majlis o Templo Druzo.
Los creyentes la visitan con regularidad,
después de 163 años de su muerte, y no solo piden promesas para sus vidas, para
su salud, para sus familias, sino que también se ha hecho tradición el de
prender velas en el panteón donde se hallan sus restos, pedir la promesa o auxilio e ir alternando
con rezos y dando vuelta al monumento de piedra y porcelana que la representa,
algunas de ellas milagrosamente cumplidas, igualmente estos creyentes pagan sus
promesas prendiendo más velas, dan sus
vueltas, e incluso dejan sus donativos.
La Princesa Zahar Abou El
Lamah,
o Sit Zahar, mantuvo su honor y su
Fe hasta el final de sus días, ya que en vida fue logrando al poco tiempo el
respeto y la admiración de los drusos de su comarca, en especial de la familia
El Masri y de la familia Said, a tal punto que por ser una santa la comenzaron
a venerar como a una dama consagrada y milagrosa.
Honor a
quien honor merece, y
Sit Zahar es una de ellas, una santa druza de las hermosas montañas libanesas.
Referencias
1.- Abou El Lamah, son una antigua
familia de príncipes (emires) druzos de la provincia de El Maten, Monte Líbano,
muchos de ellos cristianizados asentados en la ciudad de Bikfayah, al norte de
dicha región.
2.- La región de El Maten, queda en el
centro de la cordillera del Monte Líbano, al este de Beirut, hoy dividida, una
parte formando el municipio de El Maten y la otra, Los Altos de El Maten al sur
formando parte del municipio de Baabda, del actual estado de Monte Líbano,
República de Líbano
3.- Salima, pequeño pueblo de mayoría
druza, ubicada en la región de los Altos de El Maten, Monte Líbano, donde
tuvieron su centro de poder los príncipes Abou Lamah desde el siglo XV al
XVIII, con palacios en este pueblo, así como en Arsoun, Ras El Maten y
Bikfayah.
Bibliografía:
·
Archivo y documentos nacionales
de Salima y de la Familia El Masri
·
Historia de la Familia El Masri
de Monir A. El Masri (sin editar).
·
Historia del Líbano, de Jacques
Nantes, Editorial Oceanidas, Caracas 1964.
Escrito por:
Dr. Monir A. El Masri
Valencia – Venezuela.
Salima, Líbano: Santuario mausoleo de la santa druza Sit Zahar, atrás se aprecia el árbol de roble que nació de las entrañas de la tumba de la santa.
Salima, Líbano: Santuario mausoleo de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano: Otro ángulo del santuario mausoleo de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano: Monumento en honor de la santa Sit Zahar, dentro del santuario.
Salima, Líbano: Monumento en honor de la santa Sit Zahar, dentro del santuario.
Salima, Líbano: Otra toma del monumento en honor de la santa Sit Zahar, dentro del santuario.

Salima, Líbano: Vista de la placa conmemorativa en forma de obelisco en la parte externa este del Santuario de Sit Zahar, en honor a los caídos de las familias El Masri, Said y otros durante la masacre de Salima en 1976, como parte de la guerra civil libanesa (1975-1990).

Salima, Líbano: Hermosa vista nocturna Santuario de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano: Otra toma nocturna desde arriba del Santuario de la santa druza Sit Zahar, así como la placa conmemorativa en recuerdo de los caídos drusos de la villa durante la guerra civil (1975-1990).

Salima, Líbano: toma nocturna de la placa conmemorativa en recuerdo de los caídos drusos de la villa durante la guerra civil (1975-1990), al fondo el santuario de Sit Zahar.
Salima, Líbano: Otra toma nocturna de la placa conmemorativa en recuerdo de los caídos drusos de la villa durante la guerra civil (1975-1990), al fondo el santuario de Sit Zahar..
SALIMA, LÍBANO.
SANTUARIO MAUSOLEO EN HONOR A ZIT ZAHAR (SIT EM SLAIMEN)
Hasta inicios del siglo XXI existía un mausoleo
o panteón, que era el antiguo cementerio de los Abou El Lamah y sus soldados,
pero que tras morir Sit Zahar Abou El Lamah sirvió de mausoleo para ella y para
familias druzas de los El Masri y los Said, allí estaba en la parte alta y al
nivel de la calle un santuario sencillo, techado, con escasas paredes
perifericas y en su parte central el monumento de piedra y mármol, encima de
ella una gran lámpara de cristales y porcelana en honor de Sit Zahar (Sit
Em Slaimen), siendo venerada hasta nuestros días no solo por dichas
familias de Salima, sino por otras familias drusas de pueblos vecinos, donde
llegan, unos caminando descalzos, otros en vehículo, otros de rodilla a pedir y
pagar promesas, prender velas y dejar sus ofrendas, siendo una Santa, una
virgen caritativa y milagrosa.
Actualmente existe una nueva construcción de un
gran mausoleo sobre el antiguo panteón de Sit Em Slaimen, que además sirve de
cementerio a las familias druzas. La obra fue iniciada en el año 2012,
respetando el árbol de Roble, único en Salima, que nació de los cimientos de la
tumba de la venerada santa, actualmente esta pegado a uno de las paredes de
atrás del Panteón, al igual el adorno que simboliza a la virgen ubicado dentro
del gran salón.
Los creyentes no solo piden promesas para sus
vidas, para su salud, para sus familias, con la costumbre de prender velas en
el panteón donde se hallan sus restos pedir la promesa o auxilio eh ir
alternando con rezos y dando vuelta al monumento de piedra y porcelana que la
representa, algunas de ellas milagrosamente cumplidas, igualmente estos
creyentes pagan sus promesas prendiendo más velas, dan sus vueltas, e incluso
dejan sus donativos.
Esta construcción es de platabanda y piedra,
que techa al antiguo cementerio y cubre al panteón de la virgen, allí se
construirá varios ambientes, internos y externos, para la comunidad de los
fieles. En uno de sus extremos queda la gran lápida en granito y mármol en
honor a los mártires druzos de Salima, caídos durante la invasión de la falange
en septiembre de 1977 y el resto de la Guerra
Civil Libanesa (1975-1990), enterados en el lugar.
Una anécdota que merece ser reseñada es que el
panteón donde se halla los restos de Sit Em Slaimen y que sirve de
descanso póstumo a los El Masri y Said, aún existe el árbol de Roble, de gran
tamaño y más frondoso que nunca, que durante la guerra civil libanesa (1975
-1990), por ser Salima línea del frente de batalla de las milicias
nacionalistas, progresistas y drusas, mientras que al otro lado del profundo
valle se encontraba Bikfaiyah, Bait Mery y otros poblados en manos de las
fuerzas de la Falange
(Kataeb) y de extrema derecha, quienes desde esas posiciones atacaron sin
piedad, a diestra y siniestra, con sus proyectiles y morteros a la villa de
Salima, incluso llegaron a reducirlas a escombros en 1976.
Con sus continuos ataque, también querían
destruir el Panteón de Sit Em Slaimen, pero lo asombroso del asunto es
que durante todos esos años, a pesar de los fuertes bombardeos, ningún
proyectil toco el monumento, ni tampoco el frondoso árbol, pero si sus
alrededores, las viviendas cercanas y una iglesia vecina, situado al otro lado
de la estrecha calle arriba de dicho panteón, increíblemente las viviendas y
esta iglesia fue literalmente acribillada y ningún rasguño sufrió el panteón de
Sit Em Slaimen.
Hoy día, el Santuario mausoleo de Sit Zahar
se ha convertido en un santuario de veneración, por las solicitudes y promesas
cumplidas por los creyentes, tanto drusos como cristianos, no solo de salima,
sino de seguidores venidos de varias latitudes, cuya remodelación, fue efectuada con el fin de
mejorar y aumentar la capacidad con una enorme inversión para convertirse en un
hermoso templo de veneración.
El nuevo santuario de Sit Em Slaimen, cuya
remodelación y ampliación en su estructura tanto interna como externa, incluye
fachada con ventanales y puertas al estilo libanés, quedando anexo a ella el
antiguo cementerio y el gran y único árbol de roble de la región, que por más
de 160 años ha aguantado los embates de las guerras.
La remodelación fue financiado, en parte
por ella misma, producto de la venta o subasta de las tierras que ella repartió
a las familias druzas de Salima (los El Masri y los Said), además de la venta
de los productos que dan esas tierra, en cuanto a madera de pino (snaubar), de
su fruto (piñones) conocido por los libaneses como el oro negro, más de las
donaciones de los creyentes que visitan su santuario. Al finalizar la construcción
la inversión total ha sido de 125.000 dólares, a parte de los donativos como
muebles, puertas, ventanas, lámparas, donados por miembros de la familia.
Escrito por:
Dr. Monir Afif El Masri.
Valencia – Venezuela.
Salima, Líbano: Hermosa vista nocturna Santuario de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano: Hermosa vista nocturna Santuario de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano: entrada al Santuario de la santa druza Sit Zahar
Salima, Líbano, monumento en honor a lSit Zahar en el interior del santuario
Salima, Líbano, monumento en honor a lSit Zahar en el interior del santuario
Salima, Líbano: El Santuario Mausoleo de Sit Zahar en sus áreas externas.
Salima, Líbano: El Santuario Mausoleo de Sit Zahar en sus áreas externas.
Salima, Líbano: El Santuario Mausoleo de Sit Zahar en sus áreas externas.
Salima, Líbano: El árbol de roble que nació en los cimientos del santuario y tumba de los drusos y de Sit Zahar, es el único roble en toda la región de Salima.
Salima, Líbano: El árbol de roble que nació en los cimientos del santuario y tumba de los drusos y de Sit Zahar.
Salima, Líbano: El árbol de roble que nació en los cimientos del santuario y tumba de los drusos y de Sit Zahar.